¿Cómo lavar mi sobrecamisa?
Sobrecamisa o no sobrecamisa, tu primer reflejo cuando adquieres una prenda debe ser leer los pictogramas. Aquí atacamos los consejos que pueden salvar tu prenda, en nuestra parte de la guía dedicada a estas buenas prácticas. A menudo escritos en caracteres minúsculos y no fáciles de encontrar... Prometido, en nuestra sobrecamisa no los hemos escondido en el forro. Pero como somos súper simpáticos y queremos facilitarte el trabajo, te los ponemos aquí bien grandes:
Paso 1: En frío y del revés para la primera
En cuanto recibas tu sobrecamisa, un reflejo que debes tener es lavarla una primera vez, en frío. Así acostumbrarás los hilos y la materia a ser maltratados en el tambor de tu máquina. ¡En cualquier caso no nos gustaría estar en su lugar! También, piensa en regular tu centrifugado al mínimo sindical, ir más allá de las 800 revoluciones/min no es realmente recomendado.
Paso 2: El lavado regular, a máquina o a mano
Aunque recomendamos lavar tu sobrecamisa solo cuando sea necesario, no vas a dejar la mancha de ketchup de ayer al mediodía. Así que hemos previsto todo para ti, los alérgicos al detergente. Para un lavado en máquina, optaremos por los clásicos lavados a 30°C, en cuanto al centrifugado te recomendaremos, al igual que para el primer lavado, no superar las 800 revoluciones/min. Por cierto, tomamos un segundo consejo de nuestra parte anterior: dale la vuelta a tu sobrecamisa cuando te la quites y la pongas en el cesto de ropa sucia. De esta manera, las fricciones ocasionadas por el lavado solo tendrán impacto en las partes no visibles cuando se lleva puesta. Además esto te hará notar el acabado The Nines en tu sobrecamisa, es decir el fino ribete naranja en el interior.
Si prefieres lavar tu ropa lo menos posible y usas un lavado a mano para los pequeños retoques de vez en cuando. Un producto que será por cierto tu aliado de elección, no es otro que: el jabón negro. Se puede hacer todo gracias a él y casi ninguna mancha se le resiste. Y como arma de mano opta por un cepillo suave, más eficaz que la esponja. Cuidado sin embargo con las cerdas de este cepillo, que no deben ser demasiado rígidas y rayar el lino de tu sobrecamisa.
Paso 3: Colores y secado
Estamos de acuerdo en decir que no es muy divertido descubrir una gama de colores en su lavadora... Un accidente puede pasar rápidamente cuando no nos tomamos el cuidado de separar los colores en nuestras máquinas. Un primer consejo entonces, que por cierto no se aplica solo en el universo de la sobrecamisa, sería separar lo oscuro de lo claro, reunir los colores entre sí y sobre todo lavar lo blanco aparte. Los usuarios de toallitas decolorantes ya se están riendo de nosotros y los entendemos. Si estás acostumbrado a lavar los colores juntos gracias a esta brujería, hazlo. Pero te habremos advertido: para los mismos resultados a largo plazo siempre recomendaremos clasificar para evitar que el color se estropee.
En cuanto al secado ahora: no la pongas bajo ningún concepto en una secadora, no podemos garantizar que no haya perdido una talla a su salida... Así que cuélgala en un tendedero o en un tendal (nos gusta mucho ese) y listo. Procura también que no toque otros tejidos o colores durante su secado. ¡Hop, ya estás listo para conservar esta sobrecamisa durante años gracias a nuestros preciosos consejos!